
La vida para que no nos aburramos en nuestro caminar se encarga de llenarnos la espalda de peso, como sino fuera suficiente los obstáculos que nos encontramos ya y es que un nuevo peso cada vez nos cuesta más trabajo asumir después de todo el trayecto que llevamos, ¿pero que hacemos ante esta situaciones?..., ¿abandonamos?, ¿a regañadientes seguimos adelante maldiciendo a la vida por lo injusta que es con nosotros? o ¿tomártelo con filosofía y aceptar las cosas cuanto más pronto mejor y para adelante con la mayor de las alegría?..., la idea de abandonar es de cobardes y para llegar a la última opción tienes que pasar muchas rabietas hasta que des cuenta que la felicidad reside en como lleves el peso en tu caminar.